¿Es posible la reactivación de PEMEX?

Petróleos Mexicanos (PEMEX) una de las mayores petroleras del mundo, atraviesa momentos muy difíciles a causa de la disminución de los precios internacionales del petróleo y las duras restricciones del gobierno, factores que han incidido notoriamente en su situación financiera y operativa.

Previo a la Reforma Energética, el marco normativo propiciaba que la principal obligación sea el suministro nacional, lo que ocasionaba atender mercados no rentables, la inversión y gasto no obedecían al requerimiento del negocio, desincentivaba la toma de decisiones óptimas para el negocio dadas las responsabilidades a las que eran sujetos los trabajadores de la empresa, la legislación de adquisiciones priorizaba precio sobre valor final, endeudamiento desproporcionado respecto al desempeño económico, existían obligaciones laborales extensas con baja productividad (beneficios superiores a los de la ley), falta de captura de ventajas competitivas en materia laboral y gestión inflexible de la dimensión de recursos humanos. Dado el esquema de negocio, todas las inversiones y riesgos los asumía PEMEX.

Como una forma de alivianar esta situación, el Director General de PEMEX, Jorge Antonio González Anaya, amparado en el artículo 46 de la Ley de Petróleos Mexicanos presentó al Consejo de Administración el “Plan de Negocios de PEMEX y sus Empresas Productivas  Subsidiarias 2016 – 2020”, basado en el nuevo entorno y marco legal, con la expectativa de encaminar las operaciones hacia la generación de valor.

En dicho documento se plantea como instrumento de política pública esfuerzos focalizados hacia mercados rentables, en la transición se pretende negociar el suministro de mercados no rentables con el reconocimiento de costos de atención, el presupuesto de ahora en más dependerá  de la economía nacional, es decir, ya no existe un presupuesto de operación e inversión aprobado sino que se sujeta a PEMEX a metas de balance operativo y financiero, las cuales se establecen con base en el balance de las cuentas del gobierno. Se instaura un régimen de responsabilidades y mecanismos de adquisición más flexibles, debido a la aplicación de las Disposiciones Generales de Contratación, se tiene la fijación de metas de balance financiero, se determina un nivel de deuda que responda a la capacidad de financiamiento.

En cuanto a las obligaciones laborales extensas con baja productividad, se crea un ambiente más propicio para tomar decisiones que dejen a PEMEX adaptarse a las nuevas condiciones. Como nuevo esquema de negocio se abren posibilidades para ir en alianza en todas las actividades, capturando beneficios como diversificación de riesgos, obtener know-how y capital.

Para superar la crisis financiera y alcanzar la situación deseada, el Plan de Negocios se centrará en cuatro objetivos estratégicos:

  1. Incrementar reservas con criterios de sustentabilidad y costos.
  2. Extraer hidrocarburos con costos competitivos y aprovechando las alternativas fiscales del nuevo marco regulatorio.
  3. Enfocar la comercialización de productos y servicios en mercados objetivo.
  4. Mejorar la eficiencia de actividades y operaciones en la cadena de valor de transformación industrial.

Las acciones a efectuarse en el corto plazo se centran principalmente en tres focos del negocio:

  • Exploración: Prioridad en aguas someras y áreas terrestres, incorporación de tecnología y mejores prácticas mediante alianzas;
  • Producción: Ligeros y pesados en aguas someras y áreas terrestres, desarrollo de shale con mecanismos independientes, alineación de incentivos de desarrollo de gas no asociado en cuencas del sureste;
  • Transformación Industrial: Enfoque en el cliente y mercados objetivo, eficiencias en toda la cadena de valor, reconocimiento de costos, alternativas de materia prima y proyectos de reconfiguración y calidad con alianzas.

Los principales directrices del Plan de Negocios dan a conocer el nuevo rumbo de Petróleos Mexicanos (PEMEX) como Empresa Productiva mediante sus objetivos estratégicos que reflejan la estrategia institucional y aprovecha las ventajas que ofrece la Reforma Energética para competir con éxito en las nuevas condiciones de la industria.

Alianzas estratégicas celebradas por PEMEX

Pemex en la búsqueda de lograr resolver su situación financiera actual, ha puesto a la orden sus activos, con el objetivo de firmar acuerdos estratégicos con organizaciones nacionales o internacionales, esto con la finalidad de lograr aumentar campo, comentaba un portavoz de la empresa.

En la actualidad Petróleos Mexicanos cuenta con una gran cantidad de activos, dentro de los cuales se encuentran: más de 20 mil kilómetros de tuberías, seis refinerías, 77 terminales, nueve complejos procesadores de gas y cuatro complejos petroquímicos, Alejandro Martínez (director en transformación industrial), indica que dichos activos se encuentran totalmente disponibles para establecer alianzas estratégicas con organizaciones privadas, con la finalidad de cubrir y expandir las operaciones de la estatal petrolera.

Los bajos precios del petróleo generados por la sobreoferta existente en el mercado han generado que el año 2016 sea muy difícil para este importante sector energético, el año 2017 se vislumbra igual de complicado, sin embargo, existen algunas oportunidades de inversiones cuyo objetivo principal es el de aumentar los derivados, disminuir la cantidad de productos residuales y obtener márgenes de refinación adecuados, en la actualidad la mitad de las refinerías presentan altos niveles de producción de coque.

Algunas de las alianzas estratégicas más relevantes establecidas por Pemex se muestran a continuación:

Alianza con Sempra International para formar Gasoductos de Chihuahua, con una participación de un 50%, este proyecto inicio operaciones en el año 1997 por un tiempo indefinido y en la actualidad se encuentra activo, realizando operaciones de construcción y rehabilitación de gasoductos.
Durante el período del 2009 al 2014, se establecieron una serie de acuerdos con la trasnacional Schlumberger, creando la Schlumberger off services, estos convenios comprendían la colaboración en materia de educación, entrenamiento, tecnología y científica, con la finalidad de capacitar al personal encargado de llevar a cabo operaciones relacionadas a la exploración y producción de crudo costa afuera.

En los años comprendidos entre 2011-2016 se estableció un convenio denominado Cooperation Technique Mexique, para cubrir las áreas de investigación, recursos humanos y avances tecnológicos, siendo de gran provecho para las actividades de exploración de hidrocarburos.
En conjunto con la BP Exploration Operating Company, LTD, Pemex firmo un acuerdo para realizar estudios mancomunados para analizar estrategias y tecnologías para las actividades de exploración y producción de hidrocarburos en aguas profundas.

Para el año 1968 se firmó un acuerdo entre Pemex y Schlumberger, creándose la Compañía Mexicana de Exploraciones, con una participación de 60% por parte de Petróleos Mexicanos y 40% Schlumberger, con un tiempo de vigencia permanente y actualmente en operaciones.

En el año 2013 nació una alianza entre Mexichem y Pemex, llamada Pemex-Mexichem, el acuerdo consiste en que Petróleos Mexicanos aporta los terrenos pertenecientes al complejo petroquímico de Pajaritos, ubicado en Coatzacoalcos, y Mexichem suma el capital para llevar a cabo operaciones de obtención de derivados químicos del petróleo. Esta alianza se firmó de manera indefinida y actualmente se encuentra activa.

Desde el año 2015 la empresa productora de plásticos Alpek está estudiando establecer una alianza con Pemex, para producir glicol de etileno, este proyecto representaría una inversión de 1500 millones de dólares. Los usos principales del glicol de etileno son: anticongelante, compuesto para el poliéster y difusor de calor.

Tomás González Sada, lidera la firma Cydsa, la cual cuenta con dos contratos que se encargan del almacenamiento subterráneo de gas licuado de petróleo (GLP), junto con Pemex. Estos contratos contemplan la construcción de cavernas con capacidad para almacenar 1.8 millones de barriles de petróleo, lo cual abre las puertas para analizar oportunidades de generar nuevos negocios que generen beneficios para ambas compañías.

De esta manera y a través del establecimiento y celebración de acuerdos y convenios, la estatal Petróleos Mexicanos, aumenta los niveles de inversión en las operaciones relacionadas a la exploración, producción, refinación y comercialización de hidrocarburos y sus derivados, con el objetivo de generar mayor confianza externa en sus actividades y elevar sus ingresos fiscales, apuntando a la estabilización de la situación económica que presenta actualmente la empresa.