Los puntos fuertes y débiles de la Reforma Energética en México

Una reforma es aquel cambio que se propone o proyecta buscando conseguir una mejora o innovación en un sistema o estructura, a través de su modificación. En este sentido, la Reforma Energética puede definirse como la modificación a la Constitución en materia de recursos naturales que norma y dirige el mercado de la generación y distribución.

La Reforma Constitucional en Materia de Energía, fue impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto y promulgada el 20 de diciembre de 2013, tras largas negociaciones en la que se modificaron los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución. Tales modificaciones tienen como objetivos:

– Conservar la propiedad de México de sus hidrocarburos que se encuentran en el subsuelo.
– Fortalecer y modernizar, sin privatizar, a Petróleos Mexicanos (PEMEX) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como empresas productivas del Estado 100% mexicanas.
– Dejar que México efectúe de manera exclusiva la planeación y control del sistema eléctrico nacional, en beneficio de un sistema competitivo que permita reducir los precios de la luz.
– Contar con un mayor abasto de energéticos a mejores precios.
– Garantizar estándares internacionales de eficiencia, transparencia y rendición de cuentas.
– Evitar la corrupción en el sector energético.
– Fortalecer el ahorro de largo plazo a través de la creación del Fondo Mexicano del Petróleo para la estabilización y el desarrollo, en beneficio de las generaciones futuras.
– Fomentar el desarrollo con responsabilidad social cuidando al medio ambiente.
– Captar inversión al sector energético mexicano para promover el desarrollo del país.
– Aminorar los riesgos financieros, geológicos y ambientales en las actividades de exploración y extracción de petróleo y gas.

Adicionalmente, en fecha 11 de agosto de 2014 se promulgaron una serie de leyes secundarias con la finalidad de implementar la Reforma Energética. Entre los cambios más relevantes, se citan:

– La nueva normativa para PEMEX y CFE, transformándolas en empresas productivas del Estado, lo que significa que deberán cambiar su organización para asemejarse a una compañía privada.
– El incremento en los ingresos petroleros. Se estima que con la adopción de la reforma, los ingresos de México provenientes de los hidrocarburos asciendan.
– Pasivos laborales: el Estado asume una parte de los pasivos laborales de Pemex y CFE por concepto de pensiones y jubilaciones de sus trabajadores.
– Fondo petrolero: la ley concerniente al fondo petrolero señala que cada año éste deberá otorgar recursos equivalentes al 4.7% del Producto Interno Bruto (PIB) para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
– Apertura eléctrica: se permite la inversión privada en el sector eléctrico, posibilitando a las empresas del rubro generar y proveer este tipo de energía.
– Incentivo a la inversión de petróleo y gas: se abre la inversión en México al mercado de carburo de hidrógeno concerniente a la exploración y explotación de hidrocarburos como petróleo, gas y sus derivados a empresas privadas, nacionales o extranjeras.
– Nuevas modalidades de contratos petroleros: las empresas privadas están facultadas para participar en la exploración y explotación de hidrocarburos mediante la celebración de contratos con el Estado, éstos podrán ser de servicios, licencias y de utilidad o producción compartida, adjudicadas a través de licitaciones públicas por parte de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH)
– Mayor número de gasolineras: a partir del 1 de enero de 2016 se otorgan permisos para el libre expendio de gasolina y diésel, dado que las únicas gasolineras existentes en México solían ser franquicias de Pemex.
– Fracking: la ley también ofrece la posibilidad a la explotación de gas de esquisto o shale, que se obtiene mediante el procedimiento conocido como fractura hidráulica o estimulación hidráulica “fracking”. La misma se lleva a cabo perforando la roca madre “tierra” e inyectando agua y aditivos químicos a gran presión para obtener el gas no convencional.

En conclusión, los puntos fuertes de la Reforma Energética son: la modificación en la organización de PEMEX y CFE, la inversión privada potenciará los recursos tecnológicos e intelectuales que la extracción en aguas profundas requiere y mejorar la imagen internacional de México.

Como puntos débiles se tienen: la Reforma Energética dará lugar a la pérdida de la autonomía al depender de compañías extranjeras, transferencia de riqueza por concepto de exploración y explotación de hidrocarburos hacia el exterior, utilidad compartida y el recorte al ingreso presupuestal.