PEMEX minimiza su deuda a 55 MDP

Tras conocerse el reporte financiero de Petróleos Mexicanos (PEMEX) al cierre de la gestión 2015, se denotó que tenía un atraso de 147 mil millones de pesos (mdp) con sus proveedores, les debía prácticamente a todos. La buena noticia es que en fecha 30 de abril de 2016, se hizo frente a sus pasivos con sus proveedores y contratistas por un importe total de 92 mil millones de pesos (mdp) aproximadamente y que todavía restan por pagar unos 55 mil (mdp). El anuncio fue comunicado en el marco de la gira del Presidente Enrique Peña Nieto por Tabasco.

¿Cómo debemos entender esta información?

Primero, que PEMEX de una manera inaceptable no estaba cumpliendo el pago a sus proveedores, sin embargo, con la llegada de José Antonio González Anaya, Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX), se tomó la decisión de ir corrigiendo las finanzas en todos los aspectos.

El primero de ellos es ponerse al corriente con los proveedores y ¿por qué esto es particularmente relevante? porque esta empresa improductiva del Estado es la única que tiene poder global sobre la economía mexicana, así como la influencia de generar una crisis sistémica, y por lo tanto, el sólo hecho de ponerse al corriente debe ser interpretado como un aspecto positivo para la economía en su conjunto.

Segundo, Petróleos Mexicanos ha cubierto los adeudos a 2,900 proveedores y contratistas que equivalen al 90 por ciento y son principalmente pequeñas y medianas empresas (Pymes), con lo que contribuye a la reactivación económica de los afectados por los recortes.

En el programa de ajuste de 2016, aprobado por su Consejo de Administración en febrero pasado, PEMEX se comprometió a hacer frente los compromisos laborales y financieros de la empresa, a pesar de sus problemas de liquidez enfrentados ante la baja internacional del precio del petróleo.

Para cumplir con este objetivo, la paraestatal obtuvo el respaldo del Gobierno Federal para contratar líneas de crédito con la banca de desarrollo y la inyección líquida de recursos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los recursos obtenidos fueron comprometidos con la garantía de que Petróleos Mexicanos los destinaría para cubrir sus adeudos con proveedores y contratistas con base en el calendario de pagos acordados con los propios proveedores, para de esa manera alcanzar un nivel de pasivo circulante acorde con el de sus operaciones.

Bajo este marco, el Director General de PEMEX,  José Antonio González Anaya, estableció que se está trabajando junto con las grandes empresas para que la normalización de los pagos se manifieste también en la liquidación de los adeudos que éstas pudieran tener contraídos a su vez con otras empresas.

El compromiso de Petróleos Mexicanos (PEMEX) con Tabasco y Campeche, importantes petroleras del país, es manifestar en primera instancia, la regulación del pago a proveedores que sin duda ayudará a reactivar las economías de aquellos estados.

El funcionario señaló que viendo hacia el futuro, los petroleros se encuentran optimistas, ya que se cuenta con grandes reservas de hidrocarburos e importantes activos industriales y logísticos, así como con el talento de ingenieros y trabajadores de la paraestatal.

Adicionalmente, se aseveró que lo más importante es aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece la Reforma Energética para forjar alianzas que aporten capital, y tecnología, y que compartan el riesgo de inversión, como lo hacen todas las petroleras del mundo.

Actualmente Pemex se encuentra próximo a liquidar adeudos de contratos con proveedores y contratistas por un aproximado de 25 mil millones de pesos y adicionalmente cuenta con un importe aproximado a los 30 mil millones de pesos que corresponde a adeudos cuyos trámites administrativos están pendientes de concluirse.

Situación financiera de PEMEX

Petróleos Mexicanos (PEMEX) es la empresa estatal Mexicana, posee una de las mayores producciones de petróleo y gas del mundo, lo cual representa para el país aproximadamente un tercio de las entradas fiscales.

En la actualidad la empresa PEMEX se encuentra atravesando una situación económica bastante difícil, generada por una serie de factores que han afectado su liquidez, entre los cuales se encuentran:

Deudas adquiridas
Debido a la disminución en los ingresos generados por las operaciones, la organización tuvo la necesidad de adquirir deudas con el objetivo de cubrir los recursos que hacían falta para operar de manera cotidiana. En la última media década se ha registrado un aumento en el valor de la deuda de 33 mil millones de dólares (pasando de 54 mil a 87 mil millones), uno de los factores que influyó fueron las bajas tasas existentes en México y en el exterior, facilitando el proceso de adquirir préstamos.
El aumento de la fuerza laboral a través de los años, trajo como consecuencia el incremento de los compromisos laborales, un aspecto importante en este tema son las pensiones que la empresa debe cancelar a sus empleados.

Caídas en los ingresos
Debido a su naturaleza de empresa petrolera, Pemex, obtiene ingresos gracias a la comercialización de dos líneas principales de productos: venta de crudo a países importadores y venta de derivados del petróleo, en mayor cantidad combustibles.
Los procesos de exportación han sido afectados por la caída en los precios y por la disminución en las facilidades de exportación, este último caso quedo demostrado en el primer trimestre de 2016, donde las incorporaciones de capital disminuyeron en un 50%, independientemente del aumento registrado en la producción de crudo.
El aumento en la demanda de los derivados del petróleo (diesel, gasoil, gasolina, gas natural, asfalto, etc.) por parte de la población civil y comercial, sumado a la falta de infraestructura para atender dicho aumento, generó que se incrementaran los niveles de importaciones.

Caída en los precios del petróleo
En un mercado internacional marcado por una sobreoferta, los precios tienden a disminuir drásticamente, por esta razón, la Mezcla Mexicana de Exportación ha disminuido su costo, se ha registrado una trayectoria en declive de 21 meses, sin embargo, se espera una recuperación considerable de los precios para el año 2017. Es necesario destacar que para este año habían estimaciones de alrededor de 50 dólares por barril, no obstante, el precio promedio durante los dos primeros meses de 2016 rondaron los 23.80 dólares.